Luego de caminar horas de horas, machete en mano, con un hueco en el estómago... con un nudo en la garganta, camina Don Marco buscando vida. Son años los que pesan en esas piernas, no es el peso de sus machetes, o el peso del sol, son los años los que pesan, son los años de tres hijas los que pesan sobre él, pesan sobre los nuevos gastados zapatos de cuero.Un camello metálico se acerca a prisa, Don Marco pide "ride" y simplemente recibe un insulto, ¿por qué un insulto? Acaso es Don Marco un ladrón, acaso será pecado caminar sin rumbo... acaso será pecado no tener nada....
La gente lo ve caminando por los pasadizos del mundo de papel en que vive, lleno de escritos poco entendibles que le aturden la mente... La gente lo odia con la mirada, pero Don Marco sigue caminando... talvez sin entender por qué, tal vez sin tener nada... pero él sabe que todos ellos no saben lo mucho que él tiene. Nadie lo sabe.
Palabras, miradas, gestos... lágrimas... lágrimas de amor son las que caen de sus ojos.... Es mucho el dolor que pesa en su corazón... es mucho el sufrimiento... Pero el camino no se acaba.... Don Marco sabe bien lo que debe hacer, Don Marco sabe bien en su corazón que el peso no puede frente a su secreto... Por qué él sabe que lo tiene todo...
Ya va río arriba, con su corazón lleno de fuerza, tiene la certeza... sabe lo mucho que tiene que luchar en la selva gris, sabe lo mucho que tiene que luchar contra los grandes animales... pero no tiene miedo, come de amor, vive de su amor... Pero el camino no se acaba... la luz no se apaga, la vida no termina, Don Marco tan solo sigue caminando, con 3000 colones en su bolsa, ya solo le faltan 2000... unas frutas en sus manos, unas galletas, con nudos en la garganta y lágrimas pesadas en sus ojos pero con la alegría de vivir...
"Muchacho, es un placer haber hablado con usted"... Con la cara llena de arrugas y llena de luz se despide Don Marcos para seguir caminando con su machete en la mano, con su botas de cuero... para seguir caminando en su mundo de papel... Pero él lo sabe, él sabe que no es pecado ser feliz, que no es pecado amar, que no es pecado ser valiente....
Los verdaderos héroes son aquellos que caminan con peso en su corazón, pero con la valentía de amar, con la valentía de luchar, son los verdaderos héroes los que luchan frente a todo aquello que los oprime, son valientes los que viven el dolor, son valientes los que saben que no deben sufrir por los dibujos que otros pintan en su paredes de papel... son verdaderos héroes los que no son indiferentes ante el mundo... Don Marco lucha con su vida, porque él es un verdadero héroe.
Dedicado a Don Marco.

