martes, 21 de junio de 2011

"Grandeza"

Somos seres complejos, desde la forma en que caminamos hasta la forma en que pensamos, cada uno de los elementos que nos componen nos hacen seres complejos. Nos levantamos todos los días, nos bañamos, desayunamos, cumplimos el trajín díario, regresamos a la casa, cenamos y luego dormimos.

Cumplimos una "rutina" que con el tiempo se convierte en cansada. En nuestra complejidad deseamos la grandeza, deseamos tener un buen trabajo, deseamos tener una buena educación, deseamos tener una pareja muy grandiosa, una familia grandiosa, amigos grandiosos, grandeza, grandeza y más grandeza.

Unos tienen la oportunidad de conseguir buenos trabajos, otros tienen la oportunidad de ser unos descarados ladrones, otros tienen la oportunidad de conseguir un trabajo muy malo, unos tienen la oportunidad de ser poco educados, otros tienen la oportunidad de viajar, oportunidades y más oportunidades.

Yo tengo la oportunidad de caminar todos los días por San José, tengo la oportunidad de tener amigos de carne y hueso, que me fallan mucho, que se equivocan mucho, pero que siempre son fieles y honestos. Tengo la oportunidad de vivir cómodamente, sin lujos, pero MUY cómodo. Tengo la oportunidad de tener una familia diferente, no la mejor, pero es mi familia.

¿Es que es tan difícil ser distinto? Yo quiero alcanzar la "grandeza", lo que alimenta mi deseo de grandeza son las ganas de aprovechar el día a día. La risa de una niña que camina en la calle, la tristeza de un amigo que no tiene que comer, la angustia de la soledad de esa compañera, el deseo de cambiar de todo un grupo de gente, los sueños alimentan la grandeza que quiere alcanzar mi corazón.

Soy un hombre de sueños, camino con los piez descalzos en un camino empedrado, difícil pero bello, aprovecho el respirar de los árboles por la mañana y el sonido de las gotas por la noche. Sufro con el dolor de otros, pero vivo con la esperanza de una sonrisa. La grandez la encuentro en el camino que llevo, en el dolor que siento y la alegría que me produce estar vivo. Sonrío porque quiero, sonrío porque me gusta, amo porque duele y sé que ese dolor me va a ser mejor persona, vivo porque soy único, porque soy grande desde que estuve en el vientre de mi madre...

Mi grandeza siempre ha existido, existe ahora y siempre va a existir. La pintura al final de la vida puede que tenga muchos colores extraños, sin embargo esa pintura nunca va a estar ausente de colores básicos y grandiosamente cotidianos, porque al final el objetivo de todo peregrino es alcanzar el fin del camino...