sábado, 24 de abril de 2010

Solo para valientes

A veces escucho comentarios que me enojan mucho, comentarios que afectan mi idea de progreso, de salvación. Yo soy un jóven que trabajo con jóvenes en pastorales juveniles. Creo que los jóvenes son el futuro, creo que los jóvenes son los que pueden cambiar el mundo, no a través de mentiras ni falsedades, sino más bien a través de actitudes. 

Quien diga que los jóvenes no son capaces de cambiar el mundo, me parece que está equivocado. La gente que limita la grandez del jóven es un ignorante, aquellas personas que piensan que los jóvenes no somos capaces de asumir retos, están equivocados. Por experiencia propia, he visto jóvenes luchando por sus ideales, y luchan mejor que cualquier adulto, he visto jóvenes con carisma, con alegría. 

El jóven está lleno de felicidad, carisma, jovialidad, motivación... Ser jóven es dificil, porque se sufren muchos cambios y no se es suficientemente maduros como para sobrellevar algunas situaciones. Pero el jóven es muy fuerte, a pesar de toda la adversidad el sale adelante. 

Los jóvenes de mi grupo son grandes, son valientes, porque asumen su reto, xq son valientes de decir SÍ. Aquel que dice: "es que usted sabe como son los jóvenes", "es que la juventud está perdida", "es que el mundo ya no va cambiar". Esa gente perdone que les diga, pero son unos pedazos de idiotas. Somos nosotros los jóvenes valientes los que vamos a cambiar el mundo. Somos nosotros los jóvenes que estamos deseosos de aprender, somos nosotros los jóvenes valientes que estamos salvando al mundo, somos nosotros los jóvenes valientes los que impregnamos amor y felicidad al mundo... 

Son los jóvenes valientes los que cargan en sus espaldas la realidad del mundo, la realidad de sus familias, la realidad de los problemas, la realidad de los chismes, la realidad de las mentiras... en fin, soy jóven y creo en los jóvenes, por ellos meto mis manos al fuego, porque son ellos los que hacen al diferencia... ¡Ánimo jóven, SIGUE! ¡Son los 27 primeros!

viernes, 2 de abril de 2010

Esa niña

Se conocieron hace 8 años... Aquel niño de 12 años apenas podía pensar, apenas podía razonar sobre que iba a ser de su vida. No puedo recordar si acaso sabía en lo que se estaba metiendo, tal vez tan solo estaba tratando de escuchar una voz que sonaba desde muy adentro... O tal vez tan solo estaba muy confundido y no sabía que estaba pasando, pero simplemente se dejo llevar... 

La chavala que se sentaba en frente, ese era su delirio. Esa colocha de pelo negro, pequeña y callada. Sin siquiera conocerla bien ya creía conocerla bien. Creía saber todo de ella. Una llamada diaria era todo lo que lo aferraba a ella, un papel, una mirada. Tenía tan solo 12 años y el sueño desaparecio con una respuesta: "si". 

Los años pasaron, el chamaco se hizo "grande", de nuevo las actitudes son confusas y como niño "grande", el mundo es tan solo una rebelión... 

15 años, ya creció, ya piensa mejor, ya tiene edad para pensar en fiestas, chicas y también en su futuro. Renegaba de todo, no le gustaba nada de eso. Era un chico que no se apegaba a lo normal, solo le gustaba jugar futbol, salir a correr en el barrio con su realidad interna, su inmadurez, su inseguridad. Escondido, Gandalf, mejengas... Y de repente en el mundo "normal" se vuelve a atravesar una chavala... "Mae esa vara si que es complicada, pero estoy enamorado". 

Crecimiento, amistad, notas, futbol, criticidad, soledad... Tantos sentimientos que se mezclan en el jugo. El niño ha ido madurando, ya es más fértil que antes, por lo menos ahora está seguro de qué va a hacer en su vida, pero todavía hay algo que le inquieta, es esa semilla que está naciendo en esa parte del alma que más incomoda... el corazón.... "¡Qué raro! No entiendo esto"

14 meses regó con agua la semilla, su edad no le permitió observar que a pesar de que el árbol no había crecido como el esperaba, la semilla había echado raíces, eran unas raíces largas, que se amarraban fuerte a ese corazón, por eso dolía tanto el hecho de que "solo le querían como amigo", las raíces estaban aferrándose con fuerza, él estaba ciego, tan solo veía dolor.... 

8 años, el niño estúpidamente vuelve a cometer idioteces, su carácter lo convierte en una hierba dificil de cortar, el sol alcanza a quemar la hierba muchas veces, y el niño no es capaz de apagar el fuego. Simplemente la raíz que se había extendido por todas partes, ahora es un árbol gigante, que está aferrado al alma. Se riega cada día, el árbol está verde, fuerte y grandísimo... El calor que asecha muy seguido, la sequía y todo lo malo que lo rodea no logra evitar que el árbol caiga, incluso no logra que el árbol se doble.


No se cae con el viento, peregrinar por la vida, acompañado por una muchilera de colochos grandes y corazón de oro es la mejor forma de caminar, a veces sin zapatos, a veces con piedras en la muchila. Pero siempre con una mano firme, decidida, y sobre todo suave como una rosa, que a pesar de las espinas que la protegen, su belleza nunca cae, solo mejora como una buena rosa... El viento sacude como el mar al caracol, pero no evita que siga caminando, el camino es largo, pero mi brazo es fuerte para seguir aferrándome a eso que llamo "amiga"... Esa semilla que un día era pequeña ahora es madura, pero todavía puede crecer... Ese amor que ese niño ahora siente, ya puede explicarlo, ya puede entenderlo, y sabe claramente que puede correr por los llanos tomado de la mano con esa niña, con esa niña que hace 8 años desvela sus ojos, con esa niña que desde hace 8 años le vuelve loco, esa niña que desde hace 8 años lo hace sonreir; ahora el niño entiende que esa niña es más que "la niña", ahora es su hermana del alma, su inseparable acompañante, ahora sabe que su alma esta cocida con un hilo que nunca se va a soltar...

jueves, 1 de abril de 2010

¡Lección aprendida, Kontiki!

Eran las 3 de la tarde y hacía un calor muy fuerte, acabábamos de llegar a Paraíso. ¿Y ahora que? Llamamos, y Giovanna contestó el teléfono, la amabilidad resaltaba en su voz, un acento extraño que parecía sudamericano, todavía no sabíamos de dónde eran (irónico en la página lo decía, pero nos despistamos). "Martín puede ir por ustedes". 

Ahí empezó la aventura para nosotros, la aventura que luego se convirtió en una lección de vida para siempre. Lo primero que supimos es que ellos eran de Perú, tienen muchos años ya de vivir en Costa Rica. "Mi hijo es casi un tico completo", fue lo que dijo Martín. Es irónico, desde la primera vez que vi a Martín pude darme cuenta de que había un especial sentimiento hacia Costa Rica, un cariño especial. 

A pesar de la distancia no hubo una sola queja, simplemente el camino se hizo corto, la charla con Martín hacía que poco a poco me fuera sintiendo como en casa. "Si Dios nos ayuda a nosotros, ¿por qué no vamos a ayudarlos nosotros en lo que podamos?". Al llegar un accidente se había sucedido en frente del lugar, Giovanna estaba ayudando en lo que podía, Martín se bajó y fue a ayudar. 

Servicio, entrega, cariño, humildad, carisma, alegría. Valores que vale la pena mencionar de una familia, que en pocos días mucho mostraron. Ignacio rápidamente se puso a nuestro servicio, con una entrega increíble, simplemente increíble.

Muchos viajes les han enseñado, se nota, que la vida es más que el dinero y el negocio. El amor por el trabajo, el amor por la familia, el servicio a los demás; son elementos que en la vida hay que tomar en cuenta, si se puede ayudar por qué no hacerlo? La humildad, sencillez, es algo que siempre hay que tener en la lista de cosas por aprender. 

El viaje se volvió más allá de una aventura, en un encuentro con unos nuevos amigos, compartir, disfrutar, ser felices, ayudar a quién podamos y como podamos, son lecciones que se pueden aprender con personas tan amables como ellos. No tengo palabras en mi mente, simplemente gracias. La vida esta llena de lecciones, la vida esta llena de sorpresas, la vida esta llena de risas y alegrías, la vida es un misterio que no se puede descifrar. Cada persona es una pista que nos acerca más a nuestro tesoro, la llave se encuentra en un lugar que no se puede encontrar sin ayuda. La muchila al hombro, los oídos atentos y el corazón dispuesto; elementos que considero hay que tener en cuenta. Kon tiki, Giovanna, Martín, Gerónimo, Ignacio, TK, J... son instrumentos en el camino... 

Peregrinando por la vida...