lunes, 31 de agosto de 2009

La tierra jamás se deja atrás...

Una canción que me hace pensar en mi tierra, la tierra que nunca podré olvidar, y también pienso en esa gente que muere fuera de su tierra, porque la tierra jamás se puede olvidar... jamás...
 

Yo soy Victoriano, trotamundo vasco,
llegué a Mozambique buscando una flor,
al caer la tarde detuve el camino,
con chapela vasca y con mi acordeón.


En la misma puerta de aquella hostería
una viejecita me identificó:
“¡los siete puñales de Santa María!
¡Usted es de España, lo mismo que yo!

En tus ojos claros de almendro florido
veo la Cibeles, manantial de amor,
y en tu risa alegre, loca algarabía,
la gente que corre en la plaza mayor”.

Y yo, Victoriano, trotamundo vasco,
sorbía una copa de añejo jerez,
un llanto cuajado de melancolía
surcó la mejilla de aquella mujer.
“Cuéntame de España, ‘mutil’ aguerrido,
¿qué es de tu Bilbao? ¿qué es de mi Madrid?

Yo vine a esta tierra hace ya tantos años,
me empujó a esta suerte la guerra civil.
Dime si aún alumbran los viejos faroles
en la Cava Baja del Madrid de ayer,
¿todavía fluyen las aguas humildes
en el Manzanares que me vio nacer?

Si algún día vuelves por esos caminos,
un favor del alma te quiero pedir:
tráeme un puñado de esa santa tierra,
que quiero besarla para bien morir”.

- Quiero decirles, amigos míos,
que al volver a la patria tomé
un puñado de tierra española
para llevarlo a la viejecita de Mozambique.

Yo soy Victoriano, trotamundo vasco,
volví a Mozambique buscando una flor,
al caer la tarde detuve el camino,
con chapela vasca y con mi acordeón.

Lo que contemplaron mis ojos absortos
no cabe en los versos, ni en una canción:
yacía postrada, gravemente enferma,
la viejita al punto me reconoció.

Sin decirme entonces ni media palabra,
bajo la luz tenue de un viejo quinqué,
tomó aquel puñado de tierra española
que mientras besaba musitó a la vez:
“Gracias, joven vasco, que Dios te bendiga,
ahora me muero dichosa y en paz,
porque he comulgado con la tierra mía,
pensando en mi pueblo y en su libertad”.

- Quiero decirles amigos míos,
que yo me alejé llorando con mi chapela
vasca y mi acordeón peregrino,
y un solo pensamiento taladró mis sentidos:
que tan importante es aquel que muere
con un fusil en la mano defendiendo
la libertad de su tierra,
como el que muere en el exilio,
soñando volver a ella-.
Carlos Mejía Godoy.

viernes, 28 de agosto de 2009

Entre legos, helicópteros y juegos.

¿Acaso algún día se es grande? Me pregunto constantemente yo, a diario intento imaginar el día en el que llegaré a ser un "adulto", pero luego de tanto pensar me percato de lo imposible que eso puede llegar a ser.

A veces es dificil definir que significa ser "adulto", siempre he pensado que es una palabra muy dificil de entender y explicar. Algunos dirán que ser "adulto" es tan solo tener 18 años, pero para otros puede significar tener una madurez especial que te hace tomar desiciones de forma más segura y acertada. Pero sinceramente es dificil definir cuándo se es "adulto", ya que muchos "adultos" toman desiciones que hacen de su vida una miseria, los hace ser infelices por mucho tiempo, elecciones que son tomadas por "adultos", es cierto, a veces se cometen errores y cualquier persona se puede equivocar, "somos seres humanos". Pero creo que a veces los "adultos" se equivocan por olvidar mucho el espíritu interno de niñez... Por olvidar muchas veces la importancia de los sentimientos.

Los niños normalmente se guian por sentimientos, es raro ver un niño que utilice la parte "racional" para realizar lo que quieran realizar. Siempre dicen los padres: ¡ayy este niño nunca mide lo que le puede ocurrir! Por lo menos a mi siempre me pasaba, hacía locuras que me podían costar muy caro. A pesar de mi edad, yo sigo haciendo cosas que me pueden costar muy caro, así como lo hacía de niño, pero muchas veces todo me sale bien. Me he dado cuenta de que la vida no puede ser guíada solamente por la bendita racionalidad de los "adultos", la vida debe de estar llena de ese espíritu arriesgado y juguetón de un niño... No digo que en la vida debemos olvidar la parte racional, muchas veces es indispensable, pero si solo pensamos como "adultos", la vida se vuelve triste y aburrida.

Siempre nos dicen: "nunca olvide su niño interior", pero muchas veces esa frase la escuchamos por todo lado y simplemente nos entra por un lado y nos sale por el otro, pero yo sinceramente soy un niño, y he decidido vivir como niño, porque no puedo vivir sin serlo. Que lo digan mis amigos, soy un niño en cuerpo de grande, ¡todavía tengo mis juguetes en mi cuarto! Y no puedo botarlos, ni regalarlos, porque son míos y todavía juego con ellos de vez en cuando. Sinceramente la vida necesita de momentos llenos de niñez, llenos de esa alegría jovial de un niño. Durante toda mi vida seré niño y seguiré siendo niño hasta el último momento de mi vida, los juegos, la fantasía, todo se junta para hacer de mi una persona especial, y que me digan lo que quieran, pero si en la vida no se toma en serio la frase: "nunca olvide su niño interior" entonces no se vivirá tan alegre como se podría vivir.

Las películas de niños, los juguetes, las fantasías... Nunca olviden nada, yo no lo hago, y puedo asegurar que la vida es genial, soy un niño grande, y así se puede vivir llenos de alegría, riesgos y locuras!!!! Nunca se puede realmente llegar a ser grande, siempre se puede ser niño...

martes, 25 de agosto de 2009

"No tengo nada pero lo tengo todo"

"No tengo nada, pero lo tengo todo", así me decía un señor uno de estos días en una calle de San José. Que dificil, el señor venía caminando por la avenida y se sentó junto a mí: "¿Estudiando muchacho?", comenzó a conversar conmigo, "mis hijas me pidieron pan y no les pude dar nada muchacho", me contaba que andaba buscando empleo pero que nadie le daba empleo. Al rato de estar conversando el señor muy alegremente me preguntó para adónde iba yo, yo le conté que iba para la uniersidad, humildemente el señor me preguntó que era eso, yo le explico y el me dice: "que bonito, a mi me hubiera gustado hacer eso". Internamente el corazón se me partía en dos pedazos...

Que complicada situación, no tenía nada para darle, pero a la vez yo pensaba que talvez el hombre tenía más de lo que yo tenía, a pesar de estar viviendo una situación económica dura, el señor siempre me repetía: "no tengo nada, pero lo tengo todo". Cuando le pregunte qué era lo más importante en su vida, él me respondio que Dios y sus hijas. Que talvez el podía vestirse mal, podía morirse de hambre, podía sufrir por caminar mucho, pero que tenía todo lo que necesitaba, tenía a Dios... Esa expresión de su cara me quedó totalmente grabada en mi mente...

Talvez el señor tenía más que lo que yo podía ofrecerle en ese momento, en mi interior yo estaba que moría de dolor, el hombre se veía muy agotado y preocupado, pero a pesar del dolor que se veía en su cara, su sonrisa mostraba una alegría especial que no había notado en una persona... Fue una experiencia muy conmovedora, pero un gran aprendizaje para mi vida... Ese hombre era el hombre más triste del mundo por fuera, porque sabía que no tenía nada para llevarle a sus hijas, pero lo tenía todo, estaba lleno...

No se necesita de grandes cosas materiales o terrenales para ser felices, podría llamarle que necesitamos de aquellas cosas "locas", o inexplicables para llenar nuestro corazón... fue algo impactante, ¿por qué la gente desprecia tanto a las personas que andan en la calle mal vestidas por sus decisiones de vida? Si ellos también son tan seres humanos como cualquiera de nosotros... Muchas veces esos indigentes "ladrones", como los llaman algunos, nos pueden dar una lección de vida que no nos esperamos, y gracias a Dios yo no desprecio a esa gente, porque sé lo mucho que valen, y ese señor dejó su huella en mi vida, los 30 minutos que conversamos y esos 30 minutos en los que me vieron con ojos de desprecio, valieron tanto la pena, ¡¡¡ese hombre está totalmente lleno!!! Y con su luz ilumino parte de mi vida también...

La escultora de vidas...

Los primeros llantos, los primeros pasos, las primeras cagadas... ¿Que sería de nosotros si no tuviéramos alguién que nos limpiara de niños? Cuando escucha los latidos del corazón de la madre se siente feliz, se siente como en casa... Que bello es saber que la madre siempre está ahí para compartir unas cuántas palabras con el hijo, palabras que siempre están llenas de esperanzas, de verdades. Como cuesta muchas veces ser el mejor hijo del mundo, como cuesta a veces incluso llegar a ser el hijo deseado. Pero que tan increíble es saber que a pesar de nunca poder llegar a ser un hijo perfecto, siempre llegarás a ser el chavalo más amado del mundo.

Un empleo que nunca tiene fin, un pacto con Dios, una gran responsabilidad. Una madre sabe en su corazón lo que significa formar un hijo, pero que responsabilidad más grande asumen, que reto más importante para el mundo. Ellas son las que forman grandes personas, grandes líderes. Ellas asumen un reto que nunca tiene fin, aún al final de la vida, desde otro mundo, sea cual sea ese lugar, ellas siguen presentes cuidando a su hijo. Es tan grande el reto que por nueve meses deben de alimentar a un ser con su propia sangre... ¿Que tan increíble? Entregar su propia sangre por amor.

Al principio de la vida ella estuvo ahí para alimentarme, ella estuvo ahí para darme su mano, ella estuvo ahí para levantarme cuando me caía. Con el paso de los años fui creciendo y fui madurando, luego vinieron las malacrianzas, luego vinieron las lloradas, los amores, las tristezas... Ella siempre estuvo ahí. Cuando le fallé ella se humilló y me perdonó, cuando le mentí ella me regañó y me formó, así como un escultor, durante toda mi vida estuvo a mi lado esculpiéndome, dándome forma, con mano firme, dándo golpes delicados pero precisos, muchas veces fueron golpes que dolieron mucho, golpes que calaron en el corazón, pero que con el tiempo sanaron y forjaron una figura firme...

¿Que mejor escultor que aquel que conoce tu propia sangre? ¿Que mejor escultor que aquel que dio su propia sangre para yo existiera? Siempre la primera en todo momento, siempre la primera en entenderme, siempre la primera en darme su mano, simpre la primera en extenderme la mano, siempre la primera en estar presente. En todo momento camina a tu lado, las palabras que me dice retumban en mis oídos, las canciones que me cantaba todavía retumban en mis oídos, canciones que calaron en mi corazón, canciones que calmaron mis llantos de niño, canciones que suenan en mi vida durante los momentos más dificiles... No hay nada mejor que esos besos de las mañanas, o esos abrazos calurosos de la madre... o ese conocido: "te amo".

¡Que la comida!, ¡que los zapatos!, ¡que los libros!, ¡que la U!, ¡que no te mojés!, ¡que el pelo!...¡Ay mamá! Su sangre corre por mis venas, sangre que yo sé que está llena de amor, sangre que fue entragada sin pensar en ninguna recompensa; ¿cómo agradecer tanto... tanto... que me das? A veces quisiera tan solo poder elevar al mundo lo mucho que agradezco todo el sacrificio, un sacrificio de años. Tan solo te regalo mis palabras y mis sentimientos, en tan pocas palabras quisiera regalarte el mundo, pero no puedo, tan solo puedo plasmar en palabras todo lo que mi corazón siente por ti...

Estaba oscuro...
Solo el rayo de la luz de tus ojos.
Me enseñaste a respirar
y tus entrañas acariciaban mi frágil cuerpo.
Soñaba con colores
y te imaginaba hermosa,
fueron nueve meses en un mundo rosa.
Crecí de a poco con tu calor
me alimentaba con tus caricias
y frases de amor.
El momento llegaba
iba a conocerte,
estaba muy protegido
con miedo de perderte...
Se hizo la luz
una mañana de febrero,
mamá ahí estabas tú
tan maravillosa y tan dulce
como te había imaginado.
Aprendí con el correr del tiempo
y en mis andanzas peligrosas
de cada uno de tus consejos
valorados en cada acto
de mis dieciocho años,
y soñando cada vez
que me encuentro lejos,
con tus palabras
que envuelven mis vivencias
y acobardan los miedos
de mi juventud. 
 Autor anónimo.
"No hay nada más bello que la princesa", eso me dijo un  amigo que conocí por ahí... Yo digo, no hay nada imposible para el amor de una madre hacia su hijo. Mi motivación, mi ejemplo a seguir... mi madre.

lunes, 24 de agosto de 2009

Video para compartir

Como un pájaro...


Muchas veces dicen que la gente es loca, que el mundo está totalmente "patas arriba", yo pienso que eso es lo hermoso de nuestro mundo, siempre estamos "patas arriba", y aquellos que no crean que están "patas arriba" no son normales. Yo creo que el mundo está lleno  sonidos, de olores, de tantas cosas inexplicables que nos hacen sentir tan bien. ¿Qué sería el mundo sin música, sin aire, sin risas, sin olores, sin gente loca? No sería nada... 

Siempre le digo a la gente: No se estrese, todo va a salir bien, yo pienso que la gente se preocupa tanto por ser feliz, que al final de la vida se percata de que nunca fue feliz, porque pasó tanto tiempo preocupado por ser feliz que realmente nunca lo fue... Es increíble, de nada sirve precuparnos y estresarnos, simplemente hay que vivir todo al máximo, disfrutar cada segundo, aunque sea un segundo de sufrimiento hay que vivirlo a 100... 

No hay gente loca, solo gente que piensa diferente, gente que es feliz en un mundo lleno de tanto dolor, de tanta prisa, de tanta influencia... Yo siento que soy un loco, me gusta vivir la vida, me gusta sentir cada experiencia al máximo, me gusta ver el mundo a través de los ojos de la locura, de la música... 


Un blog para compartir ideas, talvez no las mejores, ni tampoco escritas de la mejor forma, pero son huellas de aquí y de allá, huellas que pisan fuerte en mi vida, huellas que siguen un norte, huellas que pisan día con día en todo lugar... 


Tan solo decir que la vida está llena de experiencias, de vivencias buenas y malas... Tan solo creo que hay que saber volar sobre el oceáno de la vida, volar como un pájaro... 



Como un pájaro...
Como un pájaro...en la mañana
Como un pájaro...en la mañana
Que sacude el viento...
Voy llegando...
Voy llegando a la distancia...
Como un pájaro...
Como la primera luz del mes de enero.
Como un árbol
Como un árbol apretado contra el cielo...
Como un árbol apretado contra el cielo...
Más azul, de todos los cielos
Olvidado
En el horizonte viejo...
Como un árbol
Como el canto de los ríos y el silencio...
Entonces fue que fui
De nuevo un guila, correteando
En los potreros,
Loco y descamisado me perdí
En el verano de caminos polvorientos...
Se que talvez ya no recordaras
Los malinches floridos, aquel fuego
Se que a veces miro para atrás
Pero es para saber de donde vengo.
Como lluvia
Como lluvia... pasajera
Como lluvia pasajera,
Derramándose en los techos.
Vuelo lejos
Sobre la llanura inmensa,
Como lluvia,
Como la última campana del invierno.

Y cantando
Y cantando así sin voz.y sin aliento,
Y cantando así sin voz
y sin aliento, como aquel primer amor
Entre tu pecho...
Como un árbol
Como un árbol sacudido por el viento
Y cantando...
Como un pájaro en la lluvia, vuelo lejos...
Malpaís, Uno.