...y dijiste que sí... Aquel día cuando te pregunté me respondiste: Si. No entiendo como fue que pasó, pero simplemente pasó, dijiste que sí. La pregunta fue: ¿te gustaría ser mi novia?.
Tu cabello me volvía loco, simplemente el verte me hacía pensar en preguntarte si querías compartir tu vida conmigo, ya llevo más de 4 meses de conocerte y estoy pensando en pedirte la próxima semana... Solo espero que la respuesta a la pregunta sea un "sí".
El tiempo contigo se vuelve cada vez mejor, cada vez que pienso en tí no puedo pensar en otra forma más hermosa de alegrar el día, no puedo pensar en otra cosa que no sea tu cabello y tu sonrisa, sonrisa que llena mis ojos de luz, sonrisa que me hace sonreír y me hace soñar, algún día, algún día espero poder tenerte...
¡Hola! Que bueno ha sido conocerte, te conozco poco pero ya me caes muy bien, sos demasiado tuanis. (En mi mente solo se gesta la idea de poder estar algún día con ella).
¡Que rajado! Me tocó con vos, especialmente con vos... No lo puedo creer. Mae, mae, vio que suerte. Mae que importa.
Me levanto esa mañana, es muy temprano, un día largo me espera por delante, el baño está frío, la mañana no promete mucho, con el agua en mi cara vuelven a mi mente los recuerdos de una noche interesante. El cansancio me mata entonces decido sentarme en el baño para descansar un poco, entonces vuelvo a soñar...
...y dijiste que sí... Aquel día cuando te pregunté, me respondiste: Si....
