-¡Voy para Argentina!- ¿De veras? ¡Que bueno! Ojalá y te vaya bien.
- Si, va a ser una aventura muy tuanis.
- Me imagino que si...
De una historia tan pequeña crece un cariño tan grande que no se puede explicar. Cuántas veces no estuvimos sentados frente al mar, conversando y riendo, no puedo contar la cantidad de veces que me has hecho reir, o el montón de veces que me has acompañado en diferentes momentos, simplemente has estado ahí, sin muchas palabras.
Me hiciste soñar con futuras experiencias, me hiciste brincar de alegría con aventuras locas y atrevidas. Nunca pensé que llegara a encontrar una persona tan dispuesta a vender su tristeza por un pequeño momento de alegría. Las ganas de vivir, un corazón lleno de valor y unos zapatos listos para caminar. Así te conocí yo a vos.
Es verdad que no hablas mucho, o tal vez yo hablo mas de lo debido. Pero tu presencia hablaba mucho, tu forma de reír, tu forma de compartir era única. Dicen que hay personas que pasan en la vida solamente por temporadas, que tienen una misión en su vida, algo que tienen que compartir con vos, luego cuando acaba el tiempo específico, esa persona desaparece de tu vida. No sé si creer que eso es verdadero, no me parece verdad, pero puede que se cumpla.
Te tengo que confesar que por un momento mi mente pensó en tu amor. Pero me alegra todavía más que no te hayas percatado del asunto. Ahora solo recuerdo aquellas historias en la playa, las historias en la escuela, las historias en los pasillos, las historias de las películas, la primera pérdida buscando tu casa, las risas...
Ahora no me dices nada, ni tampoco yo te hablo. Ese día simplemente pasaste por el pasillo, íbas caminando con tus zapatos bien limpios, pero bien amarrados, estabas comenzando a escribir una nueva historia. Tus pasos se notaban firmes, te acercaste a dónde yo estaba, tal vez te percataste de mi dolor, esas nuevas líneas en el libro no me molestan, me alegran, pero no soy parte de ellas, no escribiste mi nombre junto a esas líneas...
Sé que son nuevas historias, nuevas líneas.... Solo espero que tu espíritu aventurero nunca cambie... Tal vez esperaba que mencionaras mi nombre, por un momento creí que verdaderamente ese "te quiero" era verdad, por un momento creí que vos y yo éramos buenos amigos...
- Si querés podés ir.
- ¡Hey! ¡Que bueno sería ir!
- Claro, sería una experiencia única, tendríamos que superar tantas pruebas. ¿Te atrevés?
- Sí, ¿y cuándo te vas?
- Pronto.
- Bueno, tal vez vaya, pero no sé si realmente pueda ir, pero espero que a vos te vaya bien.
- Está bien, igual te voy a esperar, y aunque no vayás, yo te voy a recordar en Argentina.