lunes, 24 de septiembre de 2012

¡Como te amo!

Fue gracias a vos que aprendí a amar. Fue gracias a tu paciencia que aprendía a jugar. Fue gracias a tu bondad que aprendí a perdonar. Me acompañaste durante los momentos más difíciles; me acompañaste cuando tuve miedo. Me enseñaste a sonreir, me acompañaste al jugar. Durante los momentos mas complicados me regalaste tu oración y tu cariño.

Tal vez estas lágrimas son lágrimas de alegría, tal vez sean de tisteza porque todo lo que quedan son recuerdos. Y todavía imagino el recorrido por aquellos árboles de color que tanto me gustaban, o los paseos a ver los camiones que tanto disfrutaba. De ti aprendí a tener confianza en Él. De ti aprendí que la vida es más que la mentira y la injusticia. Con vos aprendí a caminar, y no solo con mis pies, sino que también me enseñaste a volar, a mover mis alas sin miedo por todos aquellos lugares desconocidos.

De tus manos suaves todavía recuerdo todos los rosarios que cantaste. Todavía siento tus manos sobre las mías, guíando mi corazón a todos los lugares seguros. Todavía recuerdo todas aquellas historias que tanto amaba. Todavía recuerdo cada momento invertido en risas y luchas. Tu felicidad es lo que me hace vibrar, mi corazón se llena de calor con solo pensar en vos. Cada uno de los momentos en los que sostuviste mis manos todavía dejan heridas abiertas en mi corazón. Y tan solo sé que después de tanos años de amar esas manos hermosas, curtidas y gastadas, cansadas y adoloridas, esas manos son parte constante de mis pensamientos.

Y te amé. Te amé con todo mi corazón, y vos te fuiste con un silencio en tu mirada, pero con un grito en tu corazón que todavía puedo escuchar cada día en mi alma. No fue un grito cualquiera, fue un grito que a todos los que te conocimos nos caló bien fuerte, fue un grito de amor, un amor tan fuerte que solo nosotros podíamos entender. Te fuiste en busca de la santidad, luego de un camino tan largo encontraste el paraíso que tanto buscabas.

Son lágrimas que queman, pero que limpian y me llenan de alegría con solo recordar cada momento que tuve junto a tí; porque gracias a vos yo aprendí a vivir... y a amar sin fronteras... Y hoy te recuerdo con toda mi alma...

sábado, 15 de septiembre de 2012

Todavía trato de recordar.

A veces es muy difícil pensar que las cosas difíciles se pueden recordar. La mayoría de veces tratamos de dejar atrás aquello que nos duele, tratamos de esconder esas heridas que tanto daño nos causaron.

Yo todavía recuerdo. A pesar del tiempo todavía recuerdo esos momentos que tantas historias contaron. Como nos duele recordar aquello que fue tan bueno en algún momento. Decimos adiós y nos despedimos de todo lo que pasó. Yo todavía trato de recordar aquellos días, y cada vez pienso más en lo que pudo haber pasado.

Creo que tratamos de olvidar todo eso que fue bueno porque nos da miedo de que hayamos tomado una mala desición. Es difícil decir adiós a algo que fue tan bueno, sin embargo tenemos un anhelo en el corazón de que algo mejor puede venir, y a la vez tenemos un pánico que se expande en nuestro corazón porque sabemos que talvez lo que estamos haciendo nos va a costar muy caro. Yo todavía trato de recordar y preguntarme si lo que hicimos fue correcto.

Cuentos y más cuentos, sueños y anhelos. Aire y desesperanza, pensamientos y deseos. Sentimientos compartidos, tristeza y soledad, alegría y esperanza. Drogas que alimentan la necesidad de vivir. Una mentira que con el tiempo se vuelve en una realidad se transforma en un sistema que alimenta la energía de una idea que se compone de juegos que construimos con nuestras miradas. El dejar morir nuestros sentimientos e ideas nos lleva a pensar que podemos ser mejores en el futuro. Dejamos las heridas atrás, pero aún así estamos atados a una necesidad intensa de sufrir recordando lo bueno, tan solo pensamos que no es posible recordar.

Yo todavía trato de recordar, especialmente de recordar cuánto me hizo feliz. Todavía me duele estar sin ti. Todavía me duele haber dicho que no tantos años atrás. Decimos que es importante caminar hacia adelante, de buscar nuevas oportunidades. Yo todavía recuerdo, y no puedo dejar de visitar las páginas dónde están escritas tus historias. Todavía tengo que verte, pensar en lo que hacés, sentir un poco tu compañía.

Una fotografía perdura por años. La fotografía trae a la memoria aquellos momentos que tanto nos interesan. El pasado nos dice dónde hemos estado. Somos una mezcla de objetos y momentos que se constituyen a través del amor. Olvidar es dejar atrás nuestra historia personal.

¿Por qué olvidamos? Yo todavía trato de recordarte.

domingo, 26 de agosto de 2012

Y todavía recuerdo aquel día. Estaba sentado sobre aquella banca, el sol pegaba bien fuerte sobre aquella madera hedionda del puerto; vos pasaste en aquella bicicleta, jamás imagine lo mucho que ibas a impactar mi corazón, de lejos parecías una muchachilla feliz, pero a penas te acercaste... ¡Ay Dios mío! Esos ojos tan hermosos con los que me echaste esa mirada, todavía recuerdo esos ojos llenos de miel, con un toque de luna y con una profundidad que conectaba directamente con tu corazón. Fue ahí dónde me enamoraste.
Hoy aquí frente a vos, en este lugar tan esperado todavía recuerdo esos días. No puedo olvidar el día en que te burlaste de mi porque era diferente, y a pesar de ello te seguí buscando sin pensar en lo pasado. Me recuerdo del árbol aquel en el que te encantaba sentarte, aún cuando estaba lloviendo tanto, nosotros pasábamos horas sentados pensando en lo mucho que nos gustaba Silvio, o también aquellas como Julieta. ¡Ay, como te gustaban los Red Hot!
Hoy aquí, luego de haber pasado tantos años parece que nos hemos alejado tanto, parece como si todas aquellas caminatas han desaparecido, parece como si todos aquellos días jugando a Star Wars en tu casa han pasado a la historia... Parece como si todos los pleitos y las perdidas que nos pegamos encontrando lugares nuevos se han ido a otro lado. Pero todavía recuerdo más cosas.
El primer beso no fue lo mejor, pero para mí fue el mejor beso que me han dado en la vida, aunque incluso terminamos los dos bien golpeados de tanto mordernos, pero aún así no puedo olvidar el momento. Y aquellos amigos que siempre estuviéron ahí molestando, o dándonos celos... También recuerdo aquellos momentos en los que pasábamos angustiados por las discusiones... Tal vez no funcionemos, creo que todo lo que ha pasado entre nosotros me tiene marcado el cuerpo con cicatrices. Tal vez no sea lo mejor.
Este día es un día diferente. Estoy aquí frente a ti, recordando todo lo que hemos pasado, pensando en lo mucho que nos hemos separado, en lo mucho que las cosas han cambiado. No puedo dejar de pensar en lo mucho que he dejado de callar que pienso mucho en tí. Hoy aquí estoy dispuesto a caminar más, a seguir rodando en esta bicicleta. Hoy aquí ante el altar espero tu respuesta, con el corazón deseoso de poder seguir perdiéndome junto a tí en todos los lugares del mundo, deseoso de poder encontrarte todos los días, deseoso de alejarme más de ti para poder buscarte en otros lados, deseoso de poder seguir luchando en esta vida junto a la niña, que un día en el puerto, me dijo que quería pasar el resto de su vida junto a mí...
Mi respuesta es por siempre sí, y aunque sé que tú vas a vivir el resto de tu vida junto al que tu amas, yo aquí, frente a tí, en este altar, como tu mejor amigo, te digo que te doy permiso de que te vayas con aquel que te ama. Yo por otro lado te seguiré amando, cuidando de tu amistad, cuidando de tu felicidad, viviendo junto a tí, como tu mejor amigo, como aquel que siempre va a estar aquí para ti...

Tu mejor amigo.

martes, 17 de julio de 2012

El paraíso de los sueños.

Caminando entre las olas, dejando en la arena huellas que el tiempo se llevará, así he estado pensando en ti. Tal vez es porque te quiero, pero no estoy seguro de ello, simplemente camino tratando de encontrar sentido a los pensamientos en mi mente. Tal vez sea que estoy engañando mi corazón, tal vez sea porque todavía están frescas las marcas en mi alma de cuando compartimos aquellos días juntos.

Es entre las olas que imagino un mundo sin miedo, un mundo lleno de sueños y de aventuras. Es entre las huellas que dejan mis pies que intento amarte. No sé como cambio todo, ni tampoco sé si este atardecer iluminará mi vida para siempre. Sé que te amé. Quisiera encontrar la razón del por qué las cosas cambiaron, tal vez no te he amado lo suficiente, tal vez el amor hacia la revolución y la injusticia es mayor al amor que he sentido por ti.

Es en esta playa en la que he descubierto muchas veces lo que debo hacer en mi vida. Es gracias a esta gente y su humildad que yo he descubierto el amor incesante que tengo a mi tierra. Es caminando por estas tierras que he descubierto el amor intenso. Quisiera haber nacido para verte feliz, tal vez no me toque a mí, tal vez esa historia es para otra persona.

Con el sol cayendo frente a mis ojos, con mi mente puesta constantemente en tí, yo sigo soñando con encontrar lo que tu llamas perfecto. Con esto yo libero mi sufrimiento. Es muy posible que tu no puedas quererme después de esto, pero yo simplemente te digo adiós. Dicen que el agua de mar puede curar todo, espero que algún día tu puedas curar tu corazón así como yo he curado mi vida, así como yo he encontrado la razón de mi vida, aquí en el paraíso de los sueños...