jueves, 17 de marzo de 2011

El mundo... real... Mi mundo...

Eran historias de canciones, fuimos niños, nos costaba caminar, con costos hablábamos... Desde pequeños soñábamos con grandes cosas... Era un juego divertido. Las historias que sonaban trataban sobre mounstros y dragones... Éramos niños...

Los cuentos contaban historias de jóvenes inquietos, jóvenes que jugaban en los ríos, jóvenes que reían en las praderas, los juegos se convirtieron en sueños... El tiempo era incierto, las miradas eran otras, los deseos cambiaron... Fuimos jóvenes...

En poco tiempo nos hicimos grandes... Las historias se transformaron en realidades, los sueños dejaron de ser tan importantes, el tiempo se volvió en un acertijo...

Entre tantas historias, todos los recuerdos se hacen ahora más reales, no puedo olvidar cuánto te amé, no puedo olvidar lo feliz que fuí jugando en la pradera, lo feliz que fuí intentando escapar del cole, o lo feliz que fui aquella vez que fui rebelde... No puedo olvidar cuántas veces traté de conquistar aquella chavala... Tantas historias...

La música es lo que recuerdo, las montañas y las voces. Tu amor, mis risas, la fe... Un corto camino me tocó recorrer, al final se tornó en un laberinto, lleno de tantos juegos... Los dragones se volvieron reales, mi espíritu se transformó en un león... Los océanos que recorrimos fueron muchos, esos barcos llenos de aventuras siempre fueron geniales... Mi cuerpo es diferente, pero mi corazón es tan fuerte como aquella vez que te conocí... Son muchas historias... Al final todas son fantasías... Nunca pude dejar de soñar... Eso es lo único que te puedo contar...

Al final siempre tuve la oportunidad de regresar a ese mundo escondido...