Suena mi celular, al tomarlo medio dormido me percato de que es un mensaje, al leerlo mi vida se transporta unos años atrás.
Todo era muy tuanis, podíamos hablar y me sonreías, tu vida era parte de una historia que construíamos juntos, la vida nos guíaba por los caminos interesantes. Era algo muy tuanis, los chistes, las vaciladas, Star Wars, Hot Wheels, Indiana Jones... Tantas historias que podíamos contar al mundo, era como estar viviendo en un mundo lleno de grandes sueños y alegrías.
Pasó el tiempo y la semilla que se sembró había crecido, pero algo estaba mal con el árbol que habíamos sembrado, había maleza en su raíz, y la maleza se estaba expandiendo a toda la parte de arriba. Lo cuidamos, la regamos pero la planta no creció. Yo no pude comprar abono para rescatarla, tu seguías regando la planta. Tiempo después todo lo que quedaba era un palo oxidado de hierro, ¿cómo se convirtió en hierro? No lo sé. Talvez fue el hecho de que no pude comprar abono, pero también pudo haber sido el exceso de agua...
Todo pasó y la planta cayó al suelo, la semilla quedó sembrada, vieja y sin uso pero ahí quedó. La planta lanzó semillas en otro lado y las raíces empezaron a salir de la semilla, el árbol está creciendo y está muy sano. Ahora está lleno de flores y plantas bonitas.
Cuando me percaté de que tenía que contestar el mensaje no sabía que responder... Lo que decía el mensaje costó generarlo pero iba de camino a su destino. De nuevo volvió a sonar, mi mente se transporto y lo único que pude ver fue lo siguiente: maleza... Quisiera que el árbol de aquella semilla que echó raíces en otro lado, pueda crecer grande y fuerte. Sé que todo puede estar bien, ya pasará.... Sigo creciendo...
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