Recuerdo aquel lugar del que me enamoré, las olas tan fuertes, las muchachas guapas, los gringos feos, los letreros de precaución (el letrero de la gallina).
-¿Te atreverías a salir del pueblo?
-Cruzando Alajuela se llega a Guanacaste, o tal vez podríamos viajar al sur. Tengo una plata ahorrada, tengo sueños en la bolsa, tengo mi corazón junto al tuyo, pero, ¿ te atrevés a salir del pueblo?
Quisiera llevarte al volcán, caminar horas hasta llegar a ese lugar que tanto miedo me daba, quiero llevarte para que calmés mi miedo. Quiero llevarte a esa piscina con toboganes en donde casi nos rompemos la jupa jugando de vivos.
Quisiera llevarte a esa playa llena de conchas dónde vimos esas muchachas guapas que me recordaban tu cabello tan especial, pero ésta vez de fijo serías mi acompañante fiel, y si tenemos suerte podemos abrirle la ventana a otra serpiente por el camino.
-Pero en serio, ¿Te venís conmigo?
Aquel lugar dónde mis sueños se hicieron más grandes, esa familia tan bella, esa historia del barco y mis sueños con tu mirada... Quisiera viajar contigo, viajar dónde el mundo sea aventura, allá por Liberia, bajando a Santa Cruz, casi llegando a Junquillal... O tal vez a ese lugar donde las grandes tortugas hacen volar mi corazón... No sé, son tantos lugares que no sé a dónde llevarte.
-Pero de veras ¿vos te atrevés a viajar conmigo?
Primero debo encontrarte, te has perdido, no me preocupa tanto, mis entrañas no tienen miedo de buscarte por las playas de Osa, no me amedrentan las aguas transparentes en Limón, ni tampoco me daría miedo ir a un hotel, no me daría miedo viajar por todo el país, ni tampoco viajar a sudamérica, porque sé que algún día vas a viajar conmigo...
Pero tranquila, puedes dormir mientras manejo, puedes dormir tranquila, estaré despierto y alerta para no perdernos en los caminos nuevos, recuerda mi corazón se mueve con pasión, tambien tengo algo del rojo en mis entrañas, como el rojo de esa amiga que te conté.
¿Sabés qué? Dormite en el camino, algún día te voy a encontrar para llevarte, algún día te voy a convencer de que vayás, vamos a cargar la guitarra, vamos a cargar el bulto de sueños, y si no querés caminar yo te puedo cargar, no me importa que te durmás de camino o que al final vayamos a un hotel. Sé que talvez ni te conozca, sé que no hemos viajado, pero estamos jóvenes.
Recuerda, ahí tengo una platilla guardada, tal vez más al norte podamos encontrar un buen pasaje, pero podés dormirte mientras manejo, te prometo que conduzco con cuidado, te prometo que las comidas van a ser buenas, te prometo que no me voy a cansar de buscarte....

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