lunes, 26 de diciembre de 2011

...¿Y si no pasa?...

Me levanto todas las mañanas pensando que si es posible. Una historia que comenzó con una mirada. Dicen que todo es posible en esta vida. Cada noche sueño con ver tu cara junto a la mía, sentados en aquella playa que tanto me gusta, sentir tus manos junto a las mías, sentados en aquella banqueta que tanto me gusta; y pensar que todo esto comenzó con una simple mirada.

El sol, las olas, el agua tocando mis dedos, el aroma de agua salada, el bello atardecer que se asoma por la frontera. ¿Cómo poder explicarte este sentimiento? A veces siento que tu presencia siempre está ahí conmigo. Cuántas veces te he contado sobre ese lugar, cuantas veces te he pedido que caminemos juntos por ahí... Cada noche sé que tu estás conmigo, cada noche siento como tu corazón brinca de alegría con el paisaje.

De camino recuerdo que recorrimos el puerto, conociendo ciudades, experimentando lo que no era nuestro, dándonos la oportunidad de sanar nuestras almas, dándonos la oportunidad de ayudar a otros, de hacer crecer nuestro espíritu aventurero y valiente. Todavía recuerdo estar sentado debajo de ese árbol, escuchando cada una de tus historias, todos tus miedos y tristezas, pero en tu sencillez y debilidad también pude ver el gran valor de tu corazón.

Hay canciones escritas exactamente para describir nuestra historia. Las huellas en la arena representan un camino que no se borra, quedan ahí por bastante tiempo. Siempre pienso que juntos podemos lograr todo lo que queremos, las canciones que estamos escribiendo se hacen cada día más buenas. Con el paso del tiempo las ciudades que hemos recorrido calan mas en nuestros corazones, la llama del aventurero se enciende cada vez más.

Hay sueños que son muy grandes. Hay historias que suenan imposibles. Si bien el río es muy grande, es verdad que también la fe puede mover montañas. Siempre se puede escalar cualquier monte, sin importar el tamaño. Quisiera poder decirte que la casa que siempre soñamos se va a construir, quisiera poder decirte que no importa el  tamaño de tus sueños, siempre se podrán lograr. Quisiera decirte que nuestra historia es real.

Tal vez mi historia si se pueda construir, tal vez luego de tanto soñar sea capaz de recordar cada detalle, para poder empezar a construir esa casa que tanto te prometí. No sé como se va a lograr... Solo me queda el amargo sentimiento de que "si se puede lograr", sin embargo, a veces despierto en las mañanas, sin aire que sople mis velas. Puede ser que nuestro barco llegue donde queremos, a ese lugar que tanto quiero.... Puede ser.... Al final, podemos tratar de remar... O también olvidar el sueño... Aunque eso nos mate...


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