domingo, 26 de agosto de 2012

Y todavía recuerdo aquel día. Estaba sentado sobre aquella banca, el sol pegaba bien fuerte sobre aquella madera hedionda del puerto; vos pasaste en aquella bicicleta, jamás imagine lo mucho que ibas a impactar mi corazón, de lejos parecías una muchachilla feliz, pero a penas te acercaste... ¡Ay Dios mío! Esos ojos tan hermosos con los que me echaste esa mirada, todavía recuerdo esos ojos llenos de miel, con un toque de luna y con una profundidad que conectaba directamente con tu corazón. Fue ahí dónde me enamoraste.
Hoy aquí frente a vos, en este lugar tan esperado todavía recuerdo esos días. No puedo olvidar el día en que te burlaste de mi porque era diferente, y a pesar de ello te seguí buscando sin pensar en lo pasado. Me recuerdo del árbol aquel en el que te encantaba sentarte, aún cuando estaba lloviendo tanto, nosotros pasábamos horas sentados pensando en lo mucho que nos gustaba Silvio, o también aquellas como Julieta. ¡Ay, como te gustaban los Red Hot!
Hoy aquí, luego de haber pasado tantos años parece que nos hemos alejado tanto, parece como si todas aquellas caminatas han desaparecido, parece como si todos aquellos días jugando a Star Wars en tu casa han pasado a la historia... Parece como si todos los pleitos y las perdidas que nos pegamos encontrando lugares nuevos se han ido a otro lado. Pero todavía recuerdo más cosas.
El primer beso no fue lo mejor, pero para mí fue el mejor beso que me han dado en la vida, aunque incluso terminamos los dos bien golpeados de tanto mordernos, pero aún así no puedo olvidar el momento. Y aquellos amigos que siempre estuviéron ahí molestando, o dándonos celos... También recuerdo aquellos momentos en los que pasábamos angustiados por las discusiones... Tal vez no funcionemos, creo que todo lo que ha pasado entre nosotros me tiene marcado el cuerpo con cicatrices. Tal vez no sea lo mejor.
Este día es un día diferente. Estoy aquí frente a ti, recordando todo lo que hemos pasado, pensando en lo mucho que nos hemos separado, en lo mucho que las cosas han cambiado. No puedo dejar de pensar en lo mucho que he dejado de callar que pienso mucho en tí. Hoy aquí estoy dispuesto a caminar más, a seguir rodando en esta bicicleta. Hoy aquí ante el altar espero tu respuesta, con el corazón deseoso de poder seguir perdiéndome junto a tí en todos los lugares del mundo, deseoso de poder encontrarte todos los días, deseoso de alejarme más de ti para poder buscarte en otros lados, deseoso de poder seguir luchando en esta vida junto a la niña, que un día en el puerto, me dijo que quería pasar el resto de su vida junto a mí...
Mi respuesta es por siempre sí, y aunque sé que tú vas a vivir el resto de tu vida junto al que tu amas, yo aquí, frente a tí, en este altar, como tu mejor amigo, te digo que te doy permiso de que te vayas con aquel que te ama. Yo por otro lado te seguiré amando, cuidando de tu amistad, cuidando de tu felicidad, viviendo junto a tí, como tu mejor amigo, como aquel que siempre va a estar aquí para ti...

Tu mejor amigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario